Artículo sin valoraciones 

Dermatología

No toda erupción cutánea pruriginosa es dermatitis atópica

Autores:

Plaza Almeida Ja, Catalá Rubio JMb, Poveda Cano Mc, Navarro Felipe Ad

aPediatra. CS Zona VIII. Albacete. España.
bPediatra. CS Zona VIII. Albacete, España.
cMIR-Pediatría. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete. Albacete, España.
dMIR-Pediatría. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete. Albacete, España.

Referencia para citar este artículo:

Plaza Almeida J, Catalá Rubio JM, Poveda Cano M, Navarro Felipe A. No toda erupción cutánea pruriginosa es dermatitis atópica. Rev Pediatr Aten Primaria. Supl. 2020;(28):93-4.

Publicado en Internet: 14/02/2020


INTRODUCCIÓN

La sarna es una enfermedad cutánea debida a la infestación y la reacción de hipersensibilidad a las proteínas del ácaro Sarcoptes scabiei hominis.

La transmisión de la sarna suele ser por contacto directo, íntimo y prolongado, ya que fuera de la piel humana el ácaro solo sobrevive entre 24 y 36 horas.

El prurito familiar nocturno es casi patognomónico, además de la distribución característica de las lesiones de forma simétrica y bilateral.

El diagnóstico diferencial se debe hacer con otras dermatosis pruriginosas como dermatitis atópica, prurigo, eccema de contacto, etc. Hay que tener en cuenta que el rascado puede modificar las lesiones.

RESUMEN

Lactante de tres meses que acude a consulta de Pediatría del centro de salud, acompañado de su madre y hermano.

Presenta una erupción cutánea de varias semanas de evolución, que ha motivado la consulta en urgencias hospitalarias y de dermatología, donde se le ha diagnosticado de dermatitis atópica sobreinfectada, recomendándose una crema con corticoide y antibiótico tópico.

No presenta fiebre ni otros síntomas.

Se trata de una familia de origen marroquí. El padre ha viajado a Marruecos recientemente.

Tanto la madre como el hermano presentan también lesiones cutáneas pruriginosas, sobre todo por la noche. Tienen un gato en su domicilio.

En la exploración presenta lesiones cutáneas dispersas por toda la superficie corporal, respetando la cara. Consisten en lesiones papuloeritematosas en el tronco, eccematosas en la cara externa de brazos, pequeñas vesículas en las plantas de los pies (Fig. 1) y surcos acarinos en los pliegues de tobillos.

Figura 1. Vesículas en las plantas de los pies
Figura 1. Vesículas en las plantas de los pies

Al sujetar al niño, podemos observar en la madre lesiones cutáneas papulosas y surcos en la cara anterior de las muñecas.

El hermano de nueve años presenta una erupción en el tronco, de características similares, que afecta más intensamente a axilas y genitales.

El tratamiento consistió en aplicar crema acaricida (permetrina al 5%) a todos los convivientes, por toda la superficie cutánea, dejando actuar durante 8-14 h. Se indicó repetir la aplicación una semana después.

Las lesiones mejoraron a los pocos días del tratamiento.   

CONCLUSIONES

La escabiosis es una infestación cutánea que debemos tener en cuenta cuando hacemos diagnóstico diferencial de erupciones.

El retraso en el diagnóstico, además de las molestias en los pacientes, contribuye a la propagación de la enfermedad.

La existencia de varios familiares afectos y el prurito nocturno son muy orientativos de escabiosis.

El diagnóstico es clínico. La sospecha clínica fundada es suficiente para iniciar el tratamiento.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.


Comentarios

Este artículo aún no tiene comentarios.

ISSN 2174-4106  Publicación Open Acess, incluida en DOAJ, sin cargo por publicación.

Política de Privacidad | Mapa Web | Copyright 2022 Lúa Ediciones 3.0 | Contacto