Enviar a un amigo Comentarios Imprimir Descargar PDF
 Artículo sin valoraciones 

Volver al indice >>

Casos clínicos. Gastroenterología, nutrición y obesidad

Patología anorrectal. La importancia de un buen diagnóstico diferencial

Autores:

Sánchez Suárez Aa, Grande Herrero Lb, Rodríguez Jiménez Cc, Marquina Cintora Sd, Esparza Garrido MIe, Huertes Díaz Bf

aServicio de Pediatría. Hospital Universitario de Getafe. Getafe, Madrid. España.
bHospital Universitario de Getafe. Getafe, Madrid. España.
cHospital Universitario de Getafe. Getafe, Madrid. España.
dServicio de Pediatría. Hospital Universitario de Getafe. Getafe, Madrid. España.
eHospital Universitario de Getafe. Getafe, Madrid. España.
fHospital Universitario de Getafe. Getafe, Madrid. España.

Correspondencia: A Sánchez . Correo electrónico: ariadnasanchez.1512@gmail.com

Referencia para citar este artículo:

Sánchez Suárez A, Grande Herrero L, Rodríguez Jiménez C, Marquina Cintora S, Esparza Garrido MI, Huertes Díaz B. Patología anorrectal. La importancia de un buen diagnóstico diferencial. Rev Pediatr Aten Primaria. Supl. 2021(30):170-1.


INTRODUCCIÓN

Algunas lesiones que protruyen a través del ano son típicas y fáciles de identificar. Es importante realizar el diagnóstico diferencial entre el prolapso rectal y la exteriorización de un pólipo rectal.

CASO CLÍNICO

Niña de tres años y diez meses derivada a Urgencias de Pediatría desde Atención Primaria por sospecha de prolapso rectal. No presenta enfermedades ni cirugías previas.

Refieren aparición de una lesión en la zona anal, observada tras realización de esfuerzo defecatorio, no dolorosa y con algún resto de sangre roja fresca. Hábito intestinal estreñido, realizando deposiciones cada 2-3 días, de consistencia 2-3 en la escala de Bristol, de varios meses de evolución, presentando en alguna ocasión restos de sangre roja fresca. No había recibido tratamiento para el estreñimiento previamente.

En exploración física se observa una mucosa rectal de 2 × 3 cm, congestiva y edematosa, con coloración granate-negruzca (Fig. 1). Ante la sospecha inicial de prolapso rectal, se realizó reducción manual presionando cuidadosamente la mucosa prolapsada (con ayuda de lubricante para prevenir lesión mucosa), reintroduciéndola lentamente hasta conseguir reducción completa.

Figura 1. Pólipo prolapsado, de coloración negruzca o rosada, sin orificio central a diferencia del prolapso rectal
Figura 1. Pólipo prolapsado, de coloración negruzca o rosada, sin orificio central a diferencia del prolapso rectal

Se derivó a la paciente a consultas externas de Gastroenterología Pediátrica donde se realizó estudio de patología tiroidea, celiaquía y test del sudor, resultando todos ellos negativos. Se inició tratamiento para el estreñimiento y se dieron recomendaciones sobre medidas higiénico-dietéticas.

La paciente acude un año después a urgencias por episodio similar. Se solicitó valoración por Cirugía General quien describe lesión pediculada sin prolapso rectal, indicando exéresis quirúrgica de la lesión.

El pólipo rectal, puede exteriorizarse durante la defecación, si su base está lo suficientemente cerca del ano. Tiene un aspecto de fresa, más negruzco y no presenta orificio central. El pólipo deberá ser resecado quirúrgicamente o mediante asa de polipectomía.

El diagnóstico diferencial debe realizarse fundamentalmente con el prolapso rectal y las hemorroides externas. El prolapso (Fig. 2), se presenta como una roseta de mucosa rojiza, con orificio central que se exterioriza durante la defecación y que en la mayoría de los casos se reduce espontáneamente. Si esto no ocurre, se recomienda su reducción manual. El prolapso no suele requerir tratamiento quirúrgico, siendo suficiente la regularización del hábito intestinal y algunos cuidados en la defecación.

Figura 2. Prolapso rectal. Nótese la diferencia con la Fig. 1. Mucosa rojiza, con orificio central
Figura 2. Prolapso rectal. Nótese la diferencia con la Fig. 1. Mucosa rojiza, con orificio central
Fuente: Elías Pollina J, Pérez Cánovas C, Coronel Rodríguez C. Alteraciones anorrectales. Guía de estreñimiento en el niño. 2015. p. 44-45.

Las hemorroides externas, por congestión de los plexos venosos submucosos durante la defecación, pueden dar una imagen de abultamiento sésil azulado. La cabeza de una invaginación puede también aparecer a través del ano, pero la clínica acompañante será suficiente para llegar al diagnóstico.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.


Comentarios

Este artículo aún no tiene comentarios.