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Originales

Bronquiolitis y neumonía

Autores:

Pérez Villena Aa, García Ruiz Sb, Sánchez Bayle Mc

aMIR-Pediatría. Hospital Universitario infantil Niño Jesús. Madrid. España.
bMIR-Pediatría. Hospital Universitario Infantil Niño Jesús. Madrid. España.
cSección de Pediatría Hospitalaria. Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. Madrid. España.

Correspondencia: A Pérez. Correo electrónico: ana.perez.villena@gmail.com

Referencia para citar este artículo:

Pérez Villena A, García Ruiz S, Sánchez Bayle M. Bronquiolitis y neumonía. Rev Pediatr Aten Primaria. 2010;12:575-81.

Publicado en Internet: 14/01/2011

Resumen:

Objetivo: valorar si existen signos y/o síntomas clínicos en pacientes con bronquiolitis que sean sugestivos de la presencia de una neumonía asociada.

Pacientes y métodos: estudio prospectivo longitudinal, realizado en el Hospital Universitario Infantil Niño Jesús de Madrid en una muestra de de 342 niños entre noviembre de 2006 y marzo de 2008. Se incluyeron pacientes ingresados con diagnóstico de bronquiolitis menores de siete meses de edad a los que se realizó radiografía de tórax.

Resultados: la edad media fue de 2,7 meses, siendo el test de detección rápida para virus respiratorio sincitial (VRS) positivo en 226 niños. Del total de pacientes, un 38,42% fue diagnosticado de neumonía. Se midieron diversas variables, en las que se observaron resultados significativos en los pacientes con neumonía en cuanto a la media del valor de leucocitos (13 590 cl/μl; desviación estándar [DE]: 5200), para el valor de los neutrófilos totales (7520 cl/μl; DE: 4330) y el valor medio de la proteína C reactiva (PCR) (2,17 mg/dl; DE: 3,67). También se obtuvo significación estadística en cuanto a las odds ratio para dificultad respiratoria, presencia de fiebre en el domicilio, número total de neutrófilos mayor de 7 500 cl/μl, y para un valor de PCR mayor de 3 mg/dl.

Conclusiones: en pacientes que presentan un cuadro de bronquiolitis, no existe ningún dato clínico que haga sospechar la presencia de neumonía. Consideramos interesante realizar más estudios con el objetivo de identificar otros indicadores que permitan sospechar neumonía en los pacientes diagnosticados de bronquiolitis.

Palabras clave: Sobreinfección. Neumonía. Bronquiolitis.

Conflicto de Intereses:

 Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.


Introducción

La bronquiolitis es la infección vírica de vías respiratorias bajas más frecuente en niños menores de dos años. Está caracterizada por inflamación aguda, edema y necrosis de células epiteliales de las vías aéreas de pequeño calibre con aumento de la producción de mucosidad y broncoespasmo. Los signos y síntomas típicos son rinitis, taquipnea, sibilancias, tos, crepitantes, uso de músculos torácicos accesorios y/o aleteo nasal. Muchos virus se han relacionado con el desarrollo de este cuadro1-3. El más frecuente es el virus respiratorio sincitial (VRS), cuya incidencia es mayor entre los meses de diciembre y marzo4. El 90% de los niños es infectado por este virus en los primeros dos años de vida y, en algunas series clínicas, hasta el 40% de los pacientes presenta dificultad respiratoria. Además, la infección por VRS no genera inmunidad, por lo que las reinfecciones son frecuentes a lo largo de toda la vida. Otros virus identificados como causantes de bronquiolitis son metapneumovirus, bocavirus, influenza, adenovirus, y parainfluenza5-7. En EE. UU., la infección por VRS supone más de 90 000 hospitalizaciones al año; en los menores de un año, tanto a nivel nacional como europeo, la tasa de hospitalización reportada oscila entre el 1% y el 3,5%, apreciándose además un incremento de dichas tasas en la última dé­cada8. La mortalidad referida es menor del 0,5% de los casos ingresados; en EE. UU., ha dis­minuido de 4 500 muertes anuales en 1985 a 510 muertes relacionadas con la infección por VRS en 1997, y 390 en 1999. Los costes económicos varían en función del sistema sanitario de cada país; en concreto, en EE. UU. supone un gasto anual de 700 millones de dólares en menores de un año.

A pesar de que la bronquiolitis se define como un proceso vírico inflamatorio de las vías respiratorias bajas, hasta un 30% de los niños diagnosticados de esta enfermedad presentaba una neumonía. En los menores de tres años, los virus citados anteriormente son los agentes causales más frecuentes, si bien en un 10-15% de los casos la neumonía es de causa bacteriana.

Las últimas recomendaciones de varias guías clínicas indican que la bronquiolitis es una enfermedad de diagnóstico clínico que no requiere de la realización de pruebas complementarias (radiografía de tórax, analítica de sangre)1,2,9. Dado que la proporción de pacientes con bronquiolitis es mayor que aquellos que presentan una neumonía asociada, y puesto que las manifestaciones clínicas de ambas enfermedades son muy similares entre sí, es difícil en el diagnóstico inicial determinar clínicamente cuáles de estos pacientes padecen neumonía.

El objetivo de este trabajo es valorar si existen signos y/o síntomas clínicos en pacientes con bronquiolitis que sean sugestivos de la presencia de una neumonía asociada.

Material y métodos

El estudio se ha realizado entre los pacientes ingresados en el Servicio de Lactantes del Hospital Infantil Universitario del Niño Jesús (Madrid). Se recogieron los datos de un total de 342 niños entre noviembre 2006 y marzo de 2008. Los criterios de inclusión que se tuvieron en cuenta fueron pacientes ingresados con diagnóstico de bronquiolitis menores de siete meses de edad a los que se realizó una radiografía de tórax.

Se excluyeron aquellos pacientes que presentasen una patología crónica de ­base cuyas características podrían predisponer al desarrollo de neumonía (cardiópatas, enfermos neurológicos con afectación de la función respiratoria). En los casos que fueron ingresados por segunda vez con diagnóstico de bronquiolitis no se recogieron los datos de la segunda hospitalización. Se definió neumonía como la presencia de un infiltrado en la radiografía de tórax.

Se recogieron los siguientes datos de cada paciente: edad, sexo, tiempo de evolución de los síntomas, presencia y tiempo de evolución de la fiebre, estado general, temperatura en Urgencias, auscultación, número de leucocitos con neutrófilos totales, proteína C reactiva (PCR), radiografía de tórax, saturación de oxígeno, y test rápidos de virus respiratorio sincitial.

Se utilizó el programa estadístico SPSS®. 11.5, empleando las pruebas de la U de Mann-Whitney, test de Wilcoxon para variables continuas no paramétricas, prueba de Chi cuadrado para variables cualitativas, y regresión logística binaria. Se consideró que existía asociación significativa entre las variables cuando el nivel de significación estadística era menor de 0,05.

Resultados

Se incluyeron en el estudio un total de 342 pacientes, de los cuales 219 eran varones. La edad media fue de 2,7 meses, con un rango de siete días a 6,8 meses. El test de detección rápida para VRS fue positivo en 226 niños. Del total de pacientes, 93 (38,42%) fueron diagnosticados de neumonía, con una edad media de 3,09 meses (desviación estándar [DE]: 1,86) y test para VRS positivo en el 57% de ellos. Se observaron resultados significativos en los pacientes con neumonía en cuanto a la media del valor de leucocitos (13 590 cl/μl; DE: 5200), para el valor de los neutrófilos totales (7520 cl/μl; DE: 4330) y para el valor medio de la PCR (2,17 mg/dl; DE: 3,67) (tabla 1).

Tabla 1. Resultados significativos analizados con el test de Mann-Whitney

Se calcularon las odss ratio (OR) para la presencia de neumonía obteniéndose significación estadística en los siguientes resultados: dificultad respiratoria, presencia de fiebre en el domicilio, número total de neutrófilos mayor de 7500 cl/μl y un valor de PCR mayor de 3 mg/dl. No se obtuvo, aunque sí se aproximó bastante a la significación estadística, la presencia de una cifra de leucocitos superior a 15 000 (tabla 2).

Tabla 2. Valores de odds ratio obtenidos para las siguientes variables

También se realizó un análisis de regresión logística en el que se obtuvieron como significativos para la presencia de neumonía un número de neutrófilos totales mayor de 7500 cl/μl (odds ratio [OR]: 2020, intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 1110-3670) y un valor de PCR superior a 3 mg/dl (OR: 3,35; IC 95%: 1,84-6,21) (tabla 3).

Tabla 3. Resultados significativos obtenidos en la regresión logística

Discusión

La neumonía es una enfermedad frecuente en la infancia; representa el 7-10% de los cuadros infecciosos que se atienden en los servicios pediátricos de urgencias y el 40-50% de las hospitalizaciones por problemas respiratorios. Su incidencia en Europa y EE. UU. es de 10-40 casos/1000 niños/año, y varía en función de la edad. La mayoría de los casos se centran en niños entre uno y cinco años.

Según la literatura, mientras que Streptococcus pneumoniae permanece relativamente estable en todas las edades, la neumonía causada por infección vírica es más frecuente en niños más pequeños y los microorganismos atípicos (Mycoplasma pneumoniae y Chlamydophila pneumoniae) en los más mayores4,8,10-12.

En lo relativo a agentes etiológicos, en nuestro estudio solo se ha analizado la relación entre VRS y neumonía, sin que se hallaran diferencias estadísticamente significativas entre pacientes con resultado positivo o negativo del test rápido para la detección de dicho virus.

Varios autores describen como clínica sugestiva de neumonía la presencia de tos, dificultad respiratoria, respiración ruidosa, fiebre, problemas con la alimentación, ansiedad e impedimento para el descanso13-15. En la exploración física aparecen signos clínicos tales como taquipnea, tiraje, auscultación pulmonar patológica (crepitantes, hipoventilación) asociada o no a quejido1,10,13-15. Es importante señalar que, en ausencia de fiebre, a pesar de la presencia de signos de dificultad respiratoria, es muy improbable la presencia de esta patología7. Asimismo, en pacientes con clínica de poco tiempo de evolución es posible que no se observen alteraciones en el estudio de imagen con radiografía, ya que se piensa que en esos estadios el infiltrado no está pobremente desarrollado17.

En algunos estudios, hasta en un 54% de los casos de pacientes que presentan bronquiolitis se ha visto que se asociaba neumonía sin que se haya descrito ningún síntoma o signo que permita diferenciar una entidad de otra18. En nuestro estudio se observaron unos resultados similares: no se objetivaron diferencias significativas en cuanto a sexo, sintomatología inicial, auscultación pulmonar, grado de dificultad respiratoria o estado general en Urgencias.

En lo relativo a los parámetros bioquímicos, solo cifras de PCR mayores de 3 mg/dl (OR: 3,35; IC 95%: 1,84-6,12) y neutrófilos totales superiores a 7500 cl/μl (OR: 2020; IC 95%: 1110-3670) tienen valor para predecir la presencia de neumonía. Estos valores podrían ser criterio de indicación de radiografía de tórax pero su sensibilidad es muy baja (OR: 0,21; IC 95%: 0,15-0,26) y la especificidad es moderada (OR: 0,92; IC 95%: 0,89-0,95). No hemos encontrado otros trabajos que estudien este tipo de relación.

En conclusión, en pacientes que presentan un cuadro de bronquiolitis no existe ningún dato clínico que haga sospechar la presencia de neumonía. En nuestro caso solo se han hallado como posibles predictores de neumonía valores de PCR y de neutrófilos totales por encima de los niveles señalados. Consideramos interesante realizar más estudios con el objetivo de identificar otros indicadores que permitan sospechar neumonía en los pacientes diagnosticados de bronquiolitis.

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