C-12. Trastornos del espectro autista (TEA): tabla para un diagnóstico precoz

Autores:

Cortés Marina RBa, Fortea Gimeno Eb, Buñuel Álvarez JCc, Pi Ordóñez Md, Rivera Abello He, Vendrell Balmizas Sf

aPediatra. ABS Girona-3. Girona. España.
bPediatra. ABS Girona 3. Institut Català de la Salut. Girona. España.
cPediatra. Área Básica de Salud Gerona-4. Instituto Catalán de la Salud. Gerona. España.
dCSMIJ Girones. Girona. España.
eCSMIJ Girones. Girona. España.
fIAS. Girona. España.

Correspondencia: RB Cortés. Correo electrónico: rosapediatria@hotmail.com

Referencia para citar este artículo:

Cortés Marina RB, Fortea Gimeno E, Buñuel Álvarez JC, Pi Ordóñez M, Rivera Abello H, Vendrell Balmizas S. C-12. Trastornos del espectro autista (TEA): tabla para un diagnóstico precoz. Rev Pediatr Aten Primaria. 2009;11:Supl 17:e15.

Publicado en Internet: 31/12/2009

Los trastornos del espectro autista (TEA) engloban un conjunto de trastornos en los que se ven alteradas cualitativamente las capacidades de interacción social, comunicación y pueden presentar patrones restringidos de comportamiento, intereses y actividades.

Su detección definitiva es difícil, tanto por lo que respecta a las sospechas por los padres, como por las dificultades diagnósticas de pediatras y otros profesionales que no están habituados a este tipo de trastornos.

Se trata de una patología que requiere un diagnóstico precoz, ya que a pesar de su baja prevalencia (6,2/1.000) afecta profundamente al niño y a la familia. La evidencia científica acumulada pone de manifiesto que una intervención precoz, específica y personalizada en los niños y sus familiares conlleva una mejora del pronóstico en la mayoría de los pacientes.

No existen evidencias a favor de realizar un cribado sistemático a toda la población infantil, pero sí se pueden poner en marcha una serie de actuaciones que nos permitan identificar a los niños de riesgo y aplicar pruebas diagnósticas.

Todo ello nos ha llevado a elaborar una herramienta que, aplicada por sanitarios y educadores, nos permita obtener la sospecha precoz de TEA y, en los casos que sea necesario, una intervención precoz para mejorar el pronóstico de estos niños. Dicha herramienta es una tabla donde se agrupan los síntomas principales en tres áreas: área del desarrollo social, área del desarrollo del lenguaje y área del comportamiento. Destacan en color rojo los signos considerados como críticos, que solos o asociados a otros síntomas, requerirán una derivación a servicios especializados. La detección de cualquier otro síntoma de forma aislada, nos alerta sobre la necesidad de hacer un seguimiento más minucioso de estos pacientes en nuestras consultas, y en el caso de una evolución no favorable en 3 meses, enviarlos también a los servicios especializados.